De los memes de 2015 al brillo técnico de 2026: Analizamos la evolución estética, el rediseño de personajes y las correcciones de animación que trae Dragon Ball Super: Beerus tras el estreno de su segundo episodio.
El universo de Goku y sus amigos ha vuelto a acaparar la atención del mundo geek. Con el estreno del capítulo 2 de Dragon Ball Super: Beerus, los fanáticos han sido testigos de una revisión estética que busca saldar una deuda histórica con la franquicia.
Para nadie es un secreto que el debut televisivo de Dragon Ball Super en 2015 dejó un sabor agridulce debido a serios problemas de producción. A más de una década de aquel lanzamiento, este nuevo proyecto recopilatorio y remasterizado no solo corrige errores del pasado, sino que replantea la experiencia visual de la saga. A continuación, analizamos las diferencias clave en animación y calidad técnica entre ambas versiones.
1. El colapso de 2015: Agenda apretada y el recordado “Episodio 5”
Cuando Dragon Ball Super se estrenó en julio de 2015, el estudio Toei Animation enfrentaba un calendario de producción sumamente ajustado. La falta de tiempo y la sobrecarga de trabajo en los animadores derivaron en cuadros fuera de modelo, rostros deformados y secuencias de combate con secuencias planas y sin fluidez.

El punto de quiebre fue el ya infame capítulo 5, donde la primera pelea entre Goku Super Saiyajin 3 y el Dios de la Destrucción Beerus en el planeta del Kaio del Norte se convirtió en tendencia global por razones equivocadas. Las tomas lejanas carecían de detalle y la dirección de animación no lograba transmitir la escala de poder de un ser divino.
2. Rediseño de personajes y pulido de líneas en Dragon Ball Super: Beerus
La nueva versión, Dragon Ball Super: Beerus, aborda de raíz la estética general. En lugar del sombreado plano y los trazados plásticos que caracterizaron el estilo del diseñador Tadayoshi Yamamuro en 2015, esta entrega introduce un acabado mucho más estilizado y orgánico.
- Anatomía y trazo: Los bordes se perciben más limpios, corregidos y definidos. La estructura anatómica de los guerreros saiyajin recupera solidez, alejándose de las proporciones rígidas de la emisión original.
- Expresividad facial: En el capítulo 2, las reacciones de Beerus, Whis y el propio Goku ganan expresividad y detalle en los planos medios y primeros planos.
3. Paleta de colores, posproducción y tratamiento de las auras
Uno de los saltos cualitativos más notorios entre la versión de 2015 y la de 2026 radica en la composición digital y la iluminación:
- Colorimetría: La edición de 2015 abusaba de colores saturados y un filtro de brillo casi industrial. Dragon Ball Super: Beerus opta por tonalidades más equilibradas y una paleta de colores con mayor contraste.
- Efectos de Ki y Auras: La energía del Super Saiyajin y la presencia divina de Beerus cuentan con efectos de partículas renovados, desenfoques de movimiento y marcos de impacto más agresivos. Esto aporta dinamismo real a los intercambios de golpes sin saturar la pantalla.
Mais n’oubliez pas : "Il n’y avait pas besoin de faire un DBS BEERUS". https://t.co/gnE41StPxB
— Dragon Ball Super (@DBZcom) October 18, 2026
4. Ritmo narrativo y dirección de secuencias de acción
Más allá de lo puramente visual, la calidad de una obra anime depende del montaje y la dirección. El segundo episodio reafirma que Dragon Ball Super: Beerus ha reestructurado la narrativa para eliminar las transiciones innecesarias y el relleno que lastraban la versión de 2015.
La coreografía de los combates se siente más fluida. El impacto de los golpes se refuerza mediante un mejor manejo de la cámara virtual y marcos de impacto que transmiten de forma efectiva la colisión entre el ki mortal y la fuerza divina.
5. ¿Vale la pena la revisión de la saga de Beerus?
Para los fanáticos que sufrieron los altibajos técnicos de la emisión original de 2015, Dragon Ball Super: Beerus representa la versión definitiva que este arco merecía desde un principio. Si bien mantiene la esencia argumental de la historia, el lavado de cara en animación, colorimetría y dirección convierte la experiencia en algo mucho más cercano al estándar de calidad que la franquicia exige en la actualidad.
